Un perrito de carga directo de Skynet

Inspirado por el artículo de Agustín sobre los exoesqueletos aplicados a la logística, no pude sino acordarme de que el futuro ya está aquí. Y viene en forma de mulas de carga robotizadas.

En Boston Dynamics, compañía americana recientemente comprada por Google (¡cómo no!) tienen una gran experiencia en la creación de autómatas semi independientes.

A través de un motor de kart de 15 caballos, un ordenador con protección a los golpes, y un sistema de giróscopos cuidadosamente afinados para mantener el equilibrio, con todos ustedes…Big Dog.

Este curioso prototipo fue diseñado en principio según las especificaciones requeridas por el Ejército de los Estados Unidos, los cuales disponen de unas necesidades logísticas conocidas por todos, ya sea desde raciones de combate, pues como dijo Napoleón, un ejército avanza al ritmo de su estómago, hasta grandes piezas de equipo militar, como pueden ser ametralladoras automáticas, artillería, y demás juguetes bélicos.

La teoría es relativamente sencilla, un soldado en la vanguardia lleva consigo mismo un receptor de señales, por las cuales el Big Dog es capaz de encontrar el camino “olfateando” al soldado guía. Y aquellos escépticos que piensen que una montaña está llena de cosas para tropezarse… que miren este interesante vídeo.

Resulta fascinante y a la vez extrañamente aterrador ver como el aparato reacciona de forma casi “viva” ante las patadas que le dan sus malvados jefes supremos humanos… habrá que andarse con ojo que así empezó Terminator y Matrix…

Big Dog es capaz de mantener el equilibrio en todo tipo de terrenos y puede llevar 181 kilos de peso superando desniveles de hasta un 35% De esta forma las tropas pueden encargarse de la investigación del terreno y delegar la intendencia y asuntos logísticos en estos interesantes (y a la vez algo siniestros) cuadrúpedos.

Ahora bien, aunque es cierto que es en el ámbito militar donde suelen ocurrir los mayores avances tecnológicos (desde máscaras anti-gas hasta Internet), seguro que podemos pensar en un gran número de usos más pacifistas para estos autómatas. Eso sí, el ejército estadounidense ya ha realizado pruebas instalando ametralladoras rotatorias en estos otrora plácidos transportistas…

Pensemos en todos los problemas logísticos que plantea el transporte por terrenos montañosos (pues no todo son océanos y resplandecientes carreteras). Una serie de Big Dogs, controlados por control remoto podrían llegar a los lugares más recónditos de la montaña y entregar la valiosa carga que lleven, a saber, suministros médicos para zonas de difícil acceso, alimentos, herramientas.

Su uso sería muy valioso en zonas deprimidas o peligrosas para el tránsito de vehículos más pesados o personas.

Y para quienes no les gusten los perros grandes está Spot, ideal para entregas en almacenes, oficinas, y espacios más angostos. ¿Llegaremos a verlos paseando por el CECO?

¿Qué otros usos logísticos podemos dar a estos robots?

Vivimos en una época fascinante, y como dijo Arthur C. Clarke: “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.”

¡Olé! ¡Toro!

– Santiago Texidor

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El vuelo de las belugas

En septiembre de 2014 fuimos testigos de un ilustre aniversario. Se cumplían 20 años del primer vuelo de los aviones de carga Airbus A300-600ST, comúnmente apodados Beluga por su curioso diseño, que tanto recuerda a estos cetáceos.

Beluga de mar. Muy mona, pero no servirá para llevar grandes cargas…

Inicialmente Airbus tomó como base su modelo A300-600. Se alargó su fuselaje y se modificó incluyendo esa forma de burbuja tan característica, a la vez que se colocaba la cabina en una posición más baja.

Esto dio lugar a una bodega de carga de 1400 metros cúbicos. Eso equivale a 36 coches o a 7 elefantes.

Beluga de aire. No tan entrañable, pero más útil cuando necesitemos llevar piezas de industria pesada.

Estos 5 gigantescos aviones pertenecen a la propia Airbus y realizan 60 vuelos semanales, llevando piezas de todas las fábricas de Airbus a los centros de montaje finales. Las alas se recogen en el Reino Unido, las colas en España…

Desde su puesta en servicio en 1994, la capacidad de producción de Airbus se ha multiplicado por 5. Ello ha llevado a la conclusión de que los 5 aviones originales puede que no sean suficientes. Por ello se van a realizar tareas de mejora y se va a aumentar la superficie de carga de estas aeronaves, con el fin de extender la vida útil de estos gigantes.

Sin embargo, varios aviones de otros competidores ya han superado con creces estas cifras. Entre ellos se encuentran el Antonov An-225 y el Boeing Dreamlifter.

Desde Rusia y Ucrania, con amor y 250.000 kilos de carga.

¿Cuál es el futuro que aguarda a estas rarezas?

Airbus tiene planeada la construcción de una nueva serie de aviones de carga. Mientras llega esta nueva generación de Belugas XL, que así han sido llamados de forma provisional y prevista para entrar en circulación en 2020, van a trabajar con los antiguos una vez hayan sido modificados.

Por el momento, ciertas compañías aéreas y de transporte han manifestado su interés por los Beluga. Sin embargo, los altos costes del transporte aéreo y la menor capacidad de carga en relación con el transporte marítimo, hacen que muchos de estos proyectos acaben siendo meramente utópicos. Aún así, los defensores del transporte aéreo abogan por su rapidez y elevada seguridad.

¿Podrían estos aviones vivir una segunda juventud en manos de compañías de transporte? ¿Sería rentable el arrendamiento de las belugas?

¿O, por el contrario, están llegando al fin de su provechosa carrera?

Siempre hay un pez más grande

El que escribe, aficionado incorregible a la aeronáutica, desea que sigan volando durante muchísimos años más.

– Santiago Texidor