LOS FRAUDES LOGÍSTICOS

A continuación os dejo la información relativa a la presentación sobre timos y fraudes en la logística que realizamos Santiago Texidor y yo el último día de clase.

El estudio 2014 Global Economic Crime Survey afirma que el 39% de los encuestados habían sufrido concretamente fraudes de índole lógistica. Además, probablemente este porcentaje sea mayor, pues las empresas evitan denunciar debido al impacto que ésto puede tener sobre la reputación de la empresa.

Las consecuencias que conllevan este tipo de fraudes son la pérdida de confianza en los operadores logísticos, la inseguridad que supone tanto para el empresario como para el cliente, enormes pérdidas económicas, etc.

Los dos tipos de fraudes logísticos más comunes son:

a) El robo de carga

En estos casos, el fraude tiene lugar durante el transporte de la mercancía. Los productos más robados son: los farmacéuticos, electrónica de consumo, ropa y alimentos.

Existe un informe sobre los robos durante el tercer trimestre del 2014 en los Estados Unidos que menciona algunos aspectos interesantes sobre los robos de carga:

    • Durante el tercer trimestre del 2014 se denunciaron 214 robos de carga.

    • El robo de carga más costoso fue un robo de procesadores por valor de 15 millones de dólares.

    • Los robos de carga disminuyen los viernes un 54%.

    • El medio de transporte que más robos de carga sufre es el camión.

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b) El fraude del “anticipo de combustible”

Este crimen es más difícil de perseguir, pues el defraudador adopta dos roles. Por un lado se hace pasar por transportista, y acepta el pedido de una empresa. A continuación, finge ser un operador logístico de dicha empresa y consigue engañar a un transportista legítimo para que entregue la mercancía en destino. Una vez el defraudador recibe el Conocimiento de Embarque del trasnportista, lo redirige por fax a la empresa, solicitando un anticipo por el valor del combustible, alegando que no tiene dinero para pagar la gasolina. En cuanto obtiene el dinero, el defraudador desaparece, obteniendo con cada operación entre 500 y 2000 euros. Además, es común que el defraudador repita la estafa varias veces, usando nombres, documentos y números de teléfono distintos.

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Indicios de fraudes

  • Tarifas demasiado altas o demasiado bajas.

  • Horarios sospechosos.

  • Números de teléfono desconocidos.

  • Correos y pedidos con numerosas faltas de ortografía.

  • Pedidos de grandes cantidades, que requieren envíos de largas distancias para productos comunes o a través de compañías de transporte desconocidas.

  • Cuentas de correo de dominio público: Gmail, Yahoo, AOL, etc.

  • Pedidos por email con horas de envío que no se corresponden con la región de donde dicen provenir.

Recomendaciones

    • Si algo es demasiado bueno para ser cierto… ¡Probablemente no lo sea!

    • Especial atención ante países de procedencia sospechosa

    • Investigue antes de proceder: compruebe documentos, datos facilitados, empresas desconocidas, solicite referencias comerciales, etc.

    • Consulte a los técnicos de la entidad bancaria con la que trabaja.

– Simón Nevado Álvarez

¿Cómo están afectando los problemas de la Costa Oeste a las cadenas de suministros?

Como ya vimos en el post de Rodrigo el pasado 20 de febrero, los puertos de la costa oeste de los Estados Unidos están sufriendo graves problemas laborales. El conflicto, liderado por los sindicatos Pacific Maritime Association y la International Longshore and Warehouse Union, está afectando a alrededor de 20.000 trabajadores en 29 distintos puertos. A grandes rasgos, los directivos alegan que los sindicatos están llevando a cabo una huelga de brazos caídos mientras éstos dicen estar simplemente respondiendo a cuestiones de seguridad y que la dirección está malinterpretando su posición. Sea como sea, el conflicto ha provocado en consecuencia un gran número de retrasos, y un creciente número de barcos esperan en la costa para poder descargar, como veíamos en las fotografías del pasado viernes.

Vale, todo eso es muy interesante, y las fotos eran muy chulas, pero ¿cómo está afectando todo esto a las cadenas de suministros? Pues lo cierto es que las repercusiones del problema son increíbles. Si se tratara únicamente de la pérdida de un puerto, no sería tan grave. Los barcos de Los Angeles podrían ser enviados a Oakland o Seattle. Pero se trata de la totalidad de la costa oeste. Si los bienes deben necesariamente ser descargados en un puerto americano, eso significa tener que ir hasta la Costa del Golfo o incluso la costa este. No queda claro cuál puede ser la mejor solución. Incluso si un barco pudiese llegar hasta Charleston, por ejemplo, no queda claro que vaya a mejorar mucho la situación de los clientes cuyas mercancías se encuentran en los barcos. Si la totalidad del sistema logístico de una empresa está asentado en Central Valley, tener una carga de contenedores en Carolina del Sur es, en el mejor de los casos, una inconveniencia.

Echémos un vistazo a la industria automovilística. Automotive News ha declarado que un gran número de fabricantes japoneses con producción norteamericana se han visto obligados a reajustar calendarios y encontrar medios alternativos para abastecerse de las piezas requeridas:

“Honda, a partir del lunes, reducirá los niveles de producción de las plantas de Ohio, Indiana y Ontario debido a que las tensiones laborales han provocado grandes retrasos en los envíos de componentes esenciales para mantener las líneas de producción en niveles eficientes” declaró Mark Morrison, representante de Honda.

“En un esfuerzo por minimizar las disrupciones productivas, Toyota está realizando envíos aéreos. Seguiremos monitorizando la situación,” Toyota exponía en una declaración.

Resulta sorprendente que gigantes como Honda y Toyota puedan estar tan expuestos a problemas portuarios como éste. Ambas cuentan con enormes instalaciones en América del Norte, una gran red de distribuidores norteamericanos -alrededor de 700-, y el 80% de las partes de los vehículos destinados al mercado norteamericano se producen en este mismo continente. Pero en un momento como el de ahora, el 80% no es suficiente. Un coche sin transmisor no es particularmente útil. Si esos transmisores se encuentran esperando en Long Beach, Honda tiene que recortar la producción.

Pero existen otras empresa de menor tamaño a las que el conflicto les ha afectado incluso más. Subaru, por ejemplo, cuenta con una producción muchísimo menor, y una base de suministros muy pequeña en el continente americano. Por tanto, se han visto obligados a gastar más de 60 millones de dólares mensuales en transporte aéreo para solventar el problema.

Las huelgas portuarias también están impactando a las marcas de ropa :

De acuerdo con el análisis de la consultora Kurt Salmon, la congestión de los puertos de la costa oeste podría suponer más de 7.000 millones de dólares anuales en costes para los minoristas, como fruto de una combinación entre un mayor precio del transporte de mercancías y ventas perdidas debido a inventarios inferiores a los niveles óptimos.”

Kurt Salmon también declaró que un gran número de minoristas han comenzado a desplazar sus cargamentos a puertos de la costa este, o están comprando inventario extra con antelación, a pesar de que estas medidas sólo resuelven el problema a corto plazo.

Ahora bien, no todos están expuestos de igual manera a este problema:

Los minoristas a los que les está yendo mejor en el corto plazo” dijo Layo “son todos aquellos minoristas de moda rápida que consiguieron integrar rápidamente los costes de flete aéreo en su estructura de márgenes. Sin embargo, se espera que las tasas aéreas se incrementen con el tiempo, lo cual supondrá un problema para ellos. Ejemplos de estos minoristas de moda rápida incluirían a Forever 21, H&M, Zara y TopShop.”